El crudo aumentó el viernes, pero se dirigía a anotar un descenso semanal, ya que la preocupación por una posible baja de la demanda impulsado por una recesión pesa más que la escasa oferta mundial.
En ese sentido, el carburante Brent de referencia europea creció 35 centavos, 0,3 por ciento, a 105,00 dólares el barril y el estadounidense West Texas Intermediate ganó 19 centavos, 0,2 por ciento, a 102,92 dólares.
Ambos referenciales registraron descensos semanales, tras su primer caída mensual desde noviembre. Los precios se desplomaron el martes, cuando el Brent se hundió 10,73 dólares, en el tercer mayor retroceso del contrato desde que comenzó a negociarse en 1988.
Las prohibiciones occidentales a las exportaciones rusas de petróleo mantuvieron los valores, y provocaron un desvío de los flujos, mientras que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados se esfuerzan por cumplir los aumentos de producción prometidos.
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