La compañía estatal suspendió los trenes entre Lhasa (capital del Tíbet) y Beijing, ajustó los recorridos desde la primera urbe hasta Xining y redujo en gran medida las rutas hacia todas las regiones del país con rebrotes de la enfermedad.
También exigió a los viajeros permanecer en sus coches, incrementó el chequeo de temperatura corporal, códigos digitales de salud, el autoservicio y la desinfección tanto en los vehículos como en las estaciones.
Si algún pasajero resulta contacto cercano de algún caso confirmado o sospechoso de Covid-19, se le ordenará bajar del tren y clausurará el vagón que ocupaba.
La empresa ferroviaria igualmente decretó cuarentena para los empleados del sector, pruebas PCR a diario y uso de materiales protectores.
Todas esas medidas se tomaron luego que el pasado día 17 dieron positivo a la Covid-19 más de 30 viajeros de un tren entre Lhasa y Beijing, con más de 10 paradas y 40 horas de recorrido.
Lhasa es actualmente una de las zonas del país agobiadas por los rebrotes de la enfermedad en China, junto a Hainan y Xinjiang.
El país asiático acumula al menos 24 mil 442 muertos y cinco millones 633 mil 111 casos en su parte continental, Hong Kong, Macao y Taiwán desde el surgimiento en diciembre de 2019 del virus que provoca la enfermedad, el SARS-CoV-2, en tanto tiene bajo observación médica a 20 mil 801 asintomáticos.
China busca balancear su política de tolerancia cero a la Covid-19 y cada provincia toma previsiones para evitar una oleada a gran escala como la que azotó en abril y mayo a Shanghái, convertida entonces en el epicentro de la propagación del coronavirus.
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