Según el Ministerio de Recursos Hidráulicos, los fondos respaldaron programas de prevención de inundaciones en las cuencas de grandes ríos, disminuir la contaminación, gestionar el uso de torrentes medianos y pequeños, y mejorar las estructuras de las represas y la construcción de 54 trasvases.
Este año el Gobierno comenzó a construir el récord de 19 mil obras en el sector y muchas se levantaron en medio de la sequía sin precedentes, agravada durante el verano y que todavía afecta a muchas provincias de suroccidente y centro el país.
El ministerio enfatizó en las oportunidades labores que crean los proyectos hidráulicos, sobre todo para trabajadores rurales, así como el rol de los funcionarios designados a nivel local para vigilar el uso eficiente de los ríos y fuentes de agua dulce en el país.
China vivió el verano más intenso desde 1961, con varios días seguidos con alerta roja por calor extremo, falta de lluvias, decenas de ríos secos y una reducción alarmante en las reservas de sus embalses, al punto de verse estatuas sumergidas durante 600 años.
El volumen del lago Poyang, el mayor de agua dulce del país, redujo a 291 kilómetros cuadrados su tamaño promedio, que suele ser de tres mil 500 kilómetros cuadrados en temporada alta.
Solo en agosto, el Gobierno destinó más de mil 574 millones de dólares para mitigar los daños ocasionados por la sequía en el rendimiento de las cosechas agrícolas, la crianza de ganado y la estabilidad del sistema electro-energético.
También incrementó la siembra de nubes y logró la caída de precipitaciones en lugares como Sichuan, Chongqing y Anhui, aunque todavía es insuficiente.
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