El portavoz de la Autoridad de Asuntos de Prisioneros y Exprisioneros, Hassan Abd Rabbo, detalló en un comunicado que no hay indicios de diálogo con el Servicio Penitenciario.
Abd Rabbo alertó que ya son evidentes los signos de fatiga y pérdida de peso entre los huelguistas.
Miembros y simpatizantes del Frente Popular para la Liberación de Palestina, los manifestantes rechazan su reclusión bajo la política de detención administrativa.
Ese es un procedimiento utilizado por Israel para arrestar a palestinos por intervalos renovables que suelen oscilar de tres a seis meses, sobre la base de pruebas no divulgadas que incluso el abogado del acusado tiene prohibido ver.
Sistemáticamente numerosos detenidos bajo esa norma inician huelgas de hambre por tiempo indefinido para llamar la atención sobre sus casos y forzar a las autoridades israelíes a liberarlos.
Los palestinos y los grupos de derechos humanos denuncian que la detención administrativa viola el debido proceso judicial porque permite no presentar pruebas contra los presos mientras permanecen detenidos durante largos períodos sin ser acusados, juzgados o condenados.
Según diversas fuentes, de los más de cuatro mil 600 presos palestinos en Israel, unos 740 están recluidos bajo la detención administrativa.
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