En una entrevista transmitida a través de televisoras y radios nacionales, el jefe del Ejecutivo manifestó que su propuesta implica una inversión de cinco mil millones de dólares.
Aclaró que Ecuador no tiene por qué asumir en su totalidad, porque es un esfuerzo para combatir el narcotráfico y proteger a los niños y jóvenes de su país y también de Estados Unidos.
En aras de enfrentar la inseguridad, el mandatario resaltó que esta semana se graduarán mil 800 nuevos policías y otros nueve mil jóvenes ingresarán a las escuelas de formación de agentes.
Respecto a la situación en la ciudad de Guayaquil, donde los índices de criminalidad suben cada día, mencionó que se realizaron más de 745 mil operaciones con 20 mil detenidos, esta última cifra cuestionada debido a que en la nación la capacidad carcelaria está ya por encima de lo previsto.
En relación con la consulta popular propuesta para 2023, con la cual el gobierno busca que la presencia militar en seguridad pública se haga sin necesidad de decretar un estado de excepción, el presidente insistió en que así pretende responder a las inquietudes de la población.
Analistas consideran que con el despliegue de militares no se resolvería nada y, por el contrario, se podría agravar la situación de los derechos humanos.
Además, el mandatario se enfocó en intentar demostrar con números que el gobierno trabaja y aparentemente hace inversiones sociales millonarias, aunque en el presupuesto declarado incluyó gastos corrientes como sueldos a maestros o médicos públicos.
Si bien Lasso afirmó que no le interesan los sondeos, la mayoría de los ecuatorianos califica como mala su gestión, según divulgó este miércoles la encuestadora Market.
Ese mismo estudio reveló que el 92 por ciento señaló que hay un mal manejo de los asuntos políticos internos y el 95 por ciento consideró que en los próximos seis meses la situación estará peor.
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