En esa cita, Estados Unidos hará las veces de mediador, en tanto que Beirut y Tel Aviv carecen de relaciones diplomáticas y están técnicamente en guerra.
Las negociaciones comenzaron en octubre pasado, pero después de varias rondas quedaron en suspenso ante la solicitud libanesa de ampliar el área en disputa.
Hasta ese momento, la discusión contemplaba 860 kilómetros cuadrados que ambos reclaman dentro de su zona económica exclusiva, pero los representantes de la nación de los cedros, los ampliaron a mil 430 km2.
Solucionar la cuestión fronteriza allanaría el camino a lucrativos acuerdos de petróleo y gas para ambas partes, en tanto que hay indicios de grandes reservas de esos hidrocarburos en esa zona costa fuera.
Israel explota con éxito sitios aledaños a esa aérea, mientras que Líbano aún está en la fase de prospección.
A principios de este mes, el ministro interino libanés de Obras Públicas, Michel Najjar, firmó un decreto para ampliar la solicitud de Beirut, aunque ese decreto aún requiere la firma del presidente.
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