El texto da cuenta que la acción, ocurrida el domingo pasado, la urdieron las embajadas británicas en esta capital y Beirut, Líbano.
Las misiones de Londres explotan las debilidades de grupos confesionales, en un intento por desestabilizar al país árabe en favor de sus intereses, precisa la nota.
El 3 de noviembre de 2019 acaeció un hecho similar en la misma instalación y poco después otro grupo de alborotadores incendió el consulado iraní de Najaf, en el sur de Iraq.
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