Zeng Guang, exdirigente del Centro nacional de Control y Prevención de Enfermedades Infecciosas, dijo que la población ahora está más expuesta al virus en medio de temperaturas muy frías y con un descenso en los niveles de anticuerpos, proporcionados por las tres primeras dosis de los inyectables.
Desvinculó el actual alza de enfermos con la simplificación del mecanismo sanitario que lleva adelante el Gobierno y consideró ese paso necesario para mantener el desarrollo socioeconómico, la estabilidad social, la tasa de empleos y las relaciones internacionales.
“Aunque no estábamos completamente preparados en el sector de la salud pública, la política llegó en el momento oportuno”, acotó en un foro organizado por el diario Global Times.
No obstante, aseguró que la situación en China continúa controlable, las distintas regiones reajustan sus estrategias y para la primavera debe vislumbrarse un mejor escenario. En el mismo foro el académico Zhang Boli auguró que en la nación asiática el aumento de casos de Covid-19 persistirá en el corto plazo, luego alcanzará un pico alto de infecciones entre enero y febrero de 2023, y posteriormente vendrá la caída de contagios.
Insistió también a la población en vacunarse, redoblar el cuidado personal y extremar la higiene.
China en los últimos días dio varios pasos en función de simplificar el mecanismo epidemiológico, garantizar el desarrollo socioeconómico y erradicar prácticas polémicas que causaron malestar en la población y destaparon protestas sin precedentes.
Incluso, sus autoridades sanitarias trabajan en la actualización de los protocolos de enfrentamiento a la Covid-19, planean revelarlos muy pronto y se espera que los cambios beneficien al desarrollo socioeconómico, pues conducirán a una gradual reapertura del país.
Algunos observadores auguran que la optimización del manual podría suponer oficialmente el fin de la estrategia cero Covid-19, implementada estrictamente en China desde 2020.
De hecho, desde la semana pasada el Gobierno cesó los confinamientos masivos y dejó de exigir las pruebas PCR para acceder a cualquier sitio público, excepto las escuelas, los centros de salud y las casas de abuelos.
Ahora permite a los asintomáticos y otras personas a recuperarse en casa, procedió con la segunda vacunación de refuerzo y autorizó la importación de la pastilla estadounidense Paxlovid.
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