El presidente chino, Jinping, mencionó su disposición a promover nexos basados en el respeto mutuo y el principio de ganancia compartida, tras recordar que la cooperación práctica dejó resultados fructíferos y beneficios para ambos lados.
Recalcó que el desarrollo de lazos estables es importante para la zona del Asia-Pacífico, beneficia a los dos pueblos y también la paz regional.
Mientras, el gobernador general de Australia, David Hurley, ratificó el compromiso de Canberra con fomentar una relación constructiva con China, igualmente guiada por el respeto y en línea con la asociación estratégica integral.
En similares términos se pronunciaron los primeros ministros Li Keqiang y Anthony Albanese en sus respectivas misivas y abogaron por aprovechar el presente aniversario como una oportunidad para relanzar los vínculos entre ambas potencias.
Desde 2018 las relaciones bilaterales entre los dos países sufren fricciones, tras el veto al gigante tecnológico Huawei a participar en el despliegue de la red 5G.
Las diferencias subieron de tono con el intercambio de acusaciones, el pedido de una investigación sobre la Covid-19 en China, restricciones comerciales y una alerta de viaje para los ciudadanos de este país con planes de visitar o estudiar en Australia por motivos de seguridad y discriminación.
A ello se sumó la aplicación de medidas antidumping a los vinos de Australia por cinco años y también un alza a las tarifas que pesan sobre la cebada porque fueron exportados aquí a precios inferiores a sus costos reales en el mercado local.
Varias voces coinciden en que Estados Unidos instiga la confrontación, pues busca sumar al territorio oceánico a su hostilidad con el gigante asiático.
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