Ciertamente, resulta una paradoja que una norma represora sea aceptada por la sociedad, lo cual se debe a su impacto desde el 27 de marzo último en la seguridad ciudadana, un cáncer que carcomía a la nación salvadoreña y que, al parecer, se está controlando.
Una reciente encuesta de la fundación Guillermo Manuel Ungo mostró la aprobación del 89,8 por ciento de los consultados a la política establecida por el Estado. En tal sentido, existe un incremento ante el 83,7 por ciento registrado en junio de este año.
La medida fue ampliada con un pedido de reforma a la Ley Especial Antiextorsiones para castigar con cárcel a víctimas que paguen chantajes, así como capturar a familiares de extorsionistas que encubran el delito.
Aun así, la población respalda estas acciones, pese a críticas de opositores y organizaciones defensoras de los derechos humanos dependientes de la Organización de Estados Americanos.
Según el Gobierno, ya están tras las rejas más de 60 mil 500 presuntos pandilleros y colaboradores gracias a la aplicación de la medida, que sus detractores califican de inconstitucional.
El estado de excepción restringe derechos constitucionales de libertad de movimiento, reunión, expresión y asociación, así como la inviolabilidad de las comunicaciones, autoriza requisiciones de bienes y faculta al Ejecutivo para adoptar todas las disposiciones extraordinarias necesarias para el restablecimiento de la normalidad en la zona afectada.
Asimismo, la Asamblea Legislativa puede suspender algunos elementos del derecho a la defensa y de la privación de libertad.
La solicitud de restricción temporal de las garantías constitucionales fue aprobada por 67 votos a favor, seis en contra y nueve abstenciones.A mediados de enero debe prorrogarse nuevamente para continuar arropando el plan general de seguridad que ejecuta la Fuerza Armada y la Policía Nacional Civil,con vistas a frenar la violencia y los homicidios que hacían de El Salvador uno de los países más peligrosos del mundo.
Hoy el Gobierno asegura que es uno de los más seguros.
(Tomado de Orbe)
















