El jueves, asimismo, los decesos por la enfermedad y causas asociadas ascendieron a 14 mil 378, otro índice en aumento ya que el informe del Centro de Prevención de Enfermedades (CPE) para el miércoles registró 14 mil 42.
Más que los números, muy por debajo de los registrados en otras latitudes, la causa de inquietud entre los especialistas es el sostenido ascenso de ambos índices en un continente con los graves problemas estructurales, económicos, políticos e incluso étnicos dejados por el colonialismo.
Otra razón de alarma es la cantidad de casos activos registrados el jueves, 306 mil 176, también al alza, potenciales difusores de la pandemia, sin pasar por alto los enfermos asintomáticos que puedan estar propagando la letal dolencia sin proponérselo.
El otro temor de los especialistas radica en el paso de la enfermedad, que ahora se enseñorea en las zonas urbanas, a las áreas rurales, en las cuales las condiciones de higiene ambiental y personal, pobres en el mejor de los casos, constituyen un caldo de cultivo ideal para el SARS-CoV-2, causante de la Covid-19.
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