Los observadores comentan que así Washington violó el compromiso de reducir la dotación de armas a la isla, tal y como contemplan los textos firmados cuando estableció lazos con Beijing.
Según detallan, esos sistemas no son simples herramientas de autodefensa, sino equipos dirigidos por GPS y diseñados para lanzar bombas de 500 libras el atacar blancos en mar, aire y tierra.
En opinión de Song Zhongping, experto en el tema, los Harpoon podrían representar algunas amenazas para el Ejército Popular de Liberación (EPL) si estallara una guerra entre China y Taiwán.
Coincide con otros colegas en que el país asiático debe mostrar su determinación a proteger la soberanía sobre la isla y disuadir a otros gobiernos a seguir los pasos de Estados Unidos.
También advierte que para Taipéi la transacción equivale a más proximidad de un conflicto.
En ese punto, un editorial del diario Global Times plantea que China nunca aceptará el despliegue de armas allí y –para disuadirlo- reanudará vuelos militares sobre su espacio, lanzará patrullajes más cercanos y hasta impondrá un bloqueo económico.
Como advertencia final, el EPL recurriría a la destrucción de los sistemas estadounidenses.
La Casa Blanca este lunes dio luz verde a la venta de los misiles por dos mil 300 millones de dólares, días después de aprobar otro plan para enviar armamentos de avanzada al territorio chino por mil 800 millones de dólares.
China anunció sanciones contra individuos y empresas norteamericanas como Boeing Defense, Lockheed Martin y Raytheon de Estados Unidos por su participación en el negocio y, según analistas, ello implicaría una restricción de las exportaciones de las llamadas tierras raras, vitales para la industria tecnológica, militar y de aviación.
Sus ministerios de Relaciones Exteriores y Defensa rechazaron las decisiones norteamericanas y exigieron revocarlas o de lo contrario se toparán con contramedidas “legítimas y necesarias” para defender la soberanía nacional e intereses de seguridad.
El apoyo a la isla es uno de los temas que en los últimos meses enfrentan a ambas potencias y la acumulación de fricciones preocupa a nivel internacional, con algunas voces temiendo un conflicto militar.
De hecho, desde el verano el EPL realiza maniobras a fuego vivo en aguas alrededor de Taiwán, como disuasivo a las aspiraciones independentistas de sus autoridades y las provocaciones de Estados Unidos.
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