Los datos más recientes de la Oficina General de Estadística muestran que la recuperación sigue siendo irregular, lo que ejerce presión sobre los próximos trimestres para lograr los objetivos socioeconómicos del Gobierno para el año, señaló el economista senior del Instituto Central de Gestión Económica.
En un extenso análisis publicado en el diario en inglés Vietnam News, el experto recordó que desde finales del pasado año se pronosticaba que el país enfrentaría dos obstáculos externos en 2023: el declive de la economía mundial y el endurecimiento monetario de muchos bancos centrales debido a la persistente alta inflación.
Puntualizó que en el primer trimestre de este año el producto interno bruto creció apenas un 3,32 “considerablemente por debajo de la meta proyectada de 5,6 por ciento” y casi el más bajo en los últimos 13 años, debido a la caída en la producción de algunas industrias clave.
El lánguido progreso en la producción industrial y el lento crecimiento en algunas regiones y provincias, incluida la Ciudad Ho Chi Minh, que contribuyen significativamente al desarrollo económico de Vietnam, son preocupantes, alertó.
Por otro lado, apuntó Tri Thanh, el volumen de negocios de importación y exportación de bienes de Vietnam también se debilitó, aunque todavía arrojó un superávit comercial de más de cuatro mil millones de dólares estadounidenses.
En cuanto a la inversión extranjera, precisó que hasta el 20 de marzo alcanzó cinco mil 450 millones de billetes verdes, un 38,8 por ciento menos que en el mismo período del año anterior.
Vietnam –acotó el especialista- sigue siendo un destino favorito para otros inversionistas extranjeros, pero el desafío ahora es convertir este interés en un compromiso real.
A juicio de Tri Thanh, para lograr el objetivo propuesto para 2023 resulta necesario concentrarse en tres temas fundamentales, a fin de poder minimizar los impactos adversos.
En primer lugar, aprovechar las oportunidades derivadas de que la situación económica mundial sea menos difícil de lo esperado, ya que los riesgos de crisis y recesión se han reducido gradualmente en algunos países.
Además, abordar los problemas financieros y monetarios, algo en lo que el Gobierno y las empresas deben trabajar juntos, y en tercer lugar fortalecer la inversión pública, la cual “está floreciendo y se espera que sirva como columna vertebral de la economía este año”, valoró.
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