Al intervenir en la Asamblea Mundial de la Salud, el mandatario indicó que los fondos se entregarán en los próximos tres años y al mismo tiempo el gigante asiático suministrará más vacunas, incentivará a sus empresas a transferir la tecnología y acometer proyectos conjuntos de investigación.
Reiteró el respaldo de Beijing a liberar las patentes de los inmunizantes y propuso celebrar un foro internacional entre los productores para explorar vías de una distribución justa y equitativa de esos productos.
Xi recordó que las potencias deben asumir responsabilidades para enfrentar la pandemia, planteó priorizar las vidas humanas, definir estrategias basadas en la ciencia y apoyar a estados más pobres mediante iniciativas como el alivio de deudas.
Llamó a deplorar la manipulación política, cualquier intento por usar la pandemia para estigmatizar a otros y el nacionalismo de las vacunas.
Convocó a las instituciones financieras apoyar a los estados pobres, acelerar el programa Covax, diseñar un sistema que permita manejar mejor futuras pandemias y apegarse al principio de las consultas ante cualquier dificultad.
Entre otras cuestiones, Xi mencionó que China entregó gratis sus inyectables a más de 80 países, los exportó a 43 y proporcionó materiales de salud a 150.
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