Wang Yi, director de Asuntos Exteriores del Comité Central del Partido Comunista de China, hizo este planteamiento al dialogar con Celso Amorim, asesor del mandatario sudamericano.
El alto dirigente indicó que el encuentro entre Lula y Xi tendrá impacto mundial e inyectará nuevo ímpetu al desarrollo de los vínculos, pues Beijing los asume desde la perspectiva estratégica.
Resaltó la coincidencia de posturas a favor de una política exterior independiente, el rechazo a la injerencia extranjera y la condena al unilateralismo.
Wang manifestó la voluntad de China de fortalecer la comunicación y la cooperación con Brasil para ampliar la influencia y expansión del grupo Brics, compuesto por sus países junto a Rusia, India y Sudáfrica.
Según una nota oficial, Amorim habló del efecto negativo del cambio climático y la pandemia de la Covid-19, así como de la necesidad de que las naciones en desarrollo se unan y colaboren más.
Destacó el rol de China en asuntos globales y la mediación en el acercamiento entre Irán y Arabia Saudita, tras precisar la posición de Brasilia en cuestiones de interés regional y mundial.
El encuentro de Wang y Amorim tuvo lugar en el contexto de la visita que Lula inició ayer por la ciudad de Shanghái y que continuará mañana en Beijing.
Xi le dará la bienvenida formal, antes de repasar la agenda mutua y analizar una propuesta para conformar un club de mediadores en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
A Lula lo acompaña una amplia delegación de empresarios, pues el programa contempla el cierre de una veintena de acuerdos en diferentes sectores y reuniones con hombres de negocio.
Igualmente, la prensa china mencionó la posible incorporación de Brasil a la iniciativa de la Franja y la Ruta de la Seda, con lo cual sería el país número 22 de América Latina y El Caribe en dar ese paso.
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