La comisión de Ética y Disciplina de esa entidad dijo que cada conjunto debe pagar cinco millones de yuanes (casi 727 mil dólares) y tampoco podrá jugar en la temporada 2022-2023 porque su desempeño fue negativo en la primera ronda de las eliminatorias.
El entrenador del Shanghai Sharks, Li Chunjiang, quedó inhabilitado por cinco años y la veda para el del Jiangsu Dragons, Li Nan, es por tres.
Además, al gerente general del Jiangsu, Shi Linjie, se le prohibió trabajar en el sector durante un lustro, mientras la restricción es por tres años para su similar del Shanghai, Jiang Yusheng.
Esas medidas siguen a la investigación sobre el partido del viernes pasado, en el cual Jiangsu Dragons perdió aunque llevaba una ventaja 100-96.
El club desaprovechó inexplicablemente un minuto de gracia, mientras su rival Shanghai Sharks remontó y ganó 108-104.
A raíz del suceso, los aficionados acusaron a ambos conjuntos de tener un juego arreglado y la CBA lanzó la pesquisa.
El presidente de la CBA, el veterano Yao Ming, lamentó el incidente y cómo afecta la reputación del deporte.
Urgió a sacar la lección del hecho y hacer los cambios necesarios para lograr un espectáculo verdaderamente valioso en el futuro.
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