El Ministerio de Relaciones Exteriores y la embajada en Jartum activaron un mecanismo de emergencia consular para proteger a los compatriotas y empresas del gigante asiático, urgieron a quienes residen en Sudán a reportar lo antes posible sus datos y también lanzaron una prohibición de viaje hacia allí.
Igualmente, remarcaron la necesidad de mantenerse alejados de las zonas de ataque, reforzar la seguridad personal y comunicarse con los representantes diplomáticos en caso de emergencia.
Hasta el momento ningún ciudadano de China figura entre las víctimas de los enfrentamientos intensos del ejército sudanés con la agrupación insurgente Fuerzas de Apoyo Rápido en Jartum, la vecina ciudad de Omdurman y otras regiones del territorio.
Ayer las autoridades de Beijing llamaron al fin de las hostilidades que estallaron el sábado, sumergieron a dicho país en el caos y también tienen saldo de más de mil 200 heridos.
Indicaron que siguen de cerca la situación, abogaron porque las partes en conflicto abandonen los choques lo antes posible y eviten una mayor escalada de las tensiones.
También expresaron esperanza de que haya espacio para el diálogo y Sudán pueda avanzar hacia un proceso de transición política.
Varios países del mundo y la Organización de Naciones Unidas también convocaron al cese de la crisis, pero hasta el momento ninguno de los dos bandos dio señales de detener los ataques y más bien lo continuaron de forma intensa este lunes.
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