Dicha situación se analizó durante una cumbre en París, convocada por el presidente francés, Emmanuel Macron, y la cual atrajo esta semana a una treintena de jefes de Estado y altos funcionarios.
Si bien el costo humano de la Covid-19 es relativamente bajo en África, donde se reportan 130 mil muertes, de las tres millones 400 mil lamentadas a escala mundial, el acceso a la vacunación contra la enfermedad es allí deficiente y amenaza con deteriorar el panorama sanitario, social y económico.
Por eso, el comunicado final del encuentro fijó como prioridad inmediata vencer a la pandemia, reclamo reafirmado en intervenciones como las de los presidentes congoleño, Félix Tshisekedi, líder de turno de la Unión Africana, y senegalés, Macky Sall.
En lo económico, la crisis de salud provocó la primera recesión en todo el continente en un cuarto de siglo, mientras estimados conservadores del Fondo Monetario Internacional, citados en el evento por su directora general, Kristalina Georgieva, sitúan en 285 000 millones de dólares la necesidad de financiación de la región hasta 2025.
Nada alentador es el pronóstico de recuperación del producto interno bruto, con un crecimiento vaticinado de 3,2 por ciento en 2021, la mitad de la media global, lo cual complica más el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible fijados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para 2030.
Como suele ocurrir en estos foros, el compromiso asumido resultó importante, pero a la espera de que los poderosos honren sus palabras, aunque a juzgar por lo sucedido con la Ayuda Oficial al Desarrollo solo el tiempo dirá.
La cumbre de París dejó entre sus promesas la movilización de hasta 100 mil millones de dólares para apoyar a África en el enfrentamiento a la pandemia y sus consecuencias, la moratoria de la deuda este año y el impulso en el acceso a vacunas contra la enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2 a través de un mayor aporte de la iniciativa Covax.
También se escuchó el pedido del levantamiento de las restricciones de las patentes, para que el referido continente, cuyo día se celebra cada 25 de mayo, pueda producir los inmunizantes.
(Tomado de Orbe)
















