Según la publicación, en el proyecto los investigadores aislaron las células madres de las fibras y grasa de un umbrina (Larimichthys crocea), las cultivaron in vitro y tras un proceso de 17 días obtuvieron un filete con la misma textura, color y sabor de uno natural.
Incluso, aseguraron que el experimento puede ser de gran utilidad en el futuro para garantizar la seguridad alimenticia, la estabilidad en el suministro de carnes al mercado y la protección de los recursos pesqueros.
El umbrina es una de las especies en peligro de extinción en China por la pesca excesiva y desde 1980 se crían en cautiverio para ayudar a aumentar sus poblaciones.
jf/ymr
















