Con el color violeta, que representa la lucha de las féminas en este país para erradicar un flagelo que golpea fuerte, la Casa Rosada, sede gubernamental, se iluminó para rendir tributo a esas cientos de mujeres que han sido asesinadas por motivos de género; en tanto, en la capital y otras partes del país se sucedieron varias manifestaciones.
La consigna Ni una menos, que dio nacimiento a un gran movimiento de féminas, volvió a estremecer a una Argentina donde cada 30 horas se da un caso de femicidio y que han dejado, además de miles de víctimas, a muchos niños húerfanos.
Pero también este sexto aniversario se escuchó más allá de las fronteras de esta tierra austral, en Chile, Perú, Colombia, México y Puerto Rico, todas unidas por un mismo dolor y en defensa de la igualdad de género, la justicia y sobre todo por el fin del patriarcado.
En esta capital, varias mujeres de diferentes generaciones se concentraron en la emblemática intersección de las avenidas Callao y Corrientes, para exigir medidas concretas y presupuesto para terminar con la violencia patriarcal.
Con banderas y cánticos, las mujeres recordaron aquella marcha que nació con fuerza el 3 de junio de 2015 en 80 localidades del país para reclamar justicia por el asesinato de la joven Chiara Páez, de 14 años, cuyo cuerpo fue encontrado horas después en el patio de la casa de su novio.
Libres y desendeudadas nos queremos, se escuchó en las diversas movilizaciones que se realizaron de manera simultánea en las calles y las redes sociales.
También, muchas voces pidieron por otros reclamos pendientes como una ley nacional de Cupo e Inclusión laboral, travesti y trans; una reforma judicial con perspectiva de género y mayor presupuesto para políticas integrales contra los femicidios.
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