El representante iraní ante la ONU, Majid Takht-Ravanchi, describió de crimen de lesa humanidad la aplicación de tales medidas coercitivas.
Takht-Ravanchi planteó ese tema durante una reunión virtual ante un plenario de otros nueve países que aquilató los efectos de las acciones unilaterales en la población.
‘Las acciones coercitivas unilaterales, incluidas las sanciones, son ilegales, inmorales e inhumanas’, apuntó, y en todo caso, violan el derecho internacional y los derechos humanos básicos.
Esas acciones impidieron a Irán realizar operaciones con bancos e instituciones financieras, incluida la compra de medicamentos y suministros para combatir la pandemia de la Covid-19.
‘Escuchamos a Occidente hablar de exenciones, continuó, pero de hecho solo están en los papeles y las prohibiciones amenazan la vida de los iraníes, a quienes niegan acceso a equipos médicos y productos farmacéuticos’, denunció.
Takht-Ravanchi ejemplificó con las medidas coercitivas estadounidenses que perjudicaron a pacientes como resultado de los cuales aumentaron las muertes de mujeres, niños y personas inocentes.
Tales sanciones perjudican más a los más vulnerables, en especial a pacientes con cáncer, epidermólisis ampollosa y los que requieren quimioterapia, señaló el diplomático.
El representante iraní leyó la declaración de uno de los pacientes, cuya enfermedad se agravó por no recibir tratamiento, en la cual escribió: ‘Poner en peligro la salud de otros con fines políticos no solo es ilegal sino también guerra, un crimen de lesa humanidad’.
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