Tanto desde la derecha como desde la izquierda, personalidades reaccionaron para condenar la acción y expresar solidaridad al mandatario, quien restó importancia a lo ocurrido en la localidad de Tain-l’Hermitage.
La líder de la extrema derecha Marine Le Pen, considerada la principal rival en las urnas de Macron, calificó de inaceptable el acto violento; mientras el también candidato presidencial Xavier Bertrand afirmó que los desacuerdos políticos no justifican la violencia.
En la izquierda, el secretario nacional del Partido Comunista, Fabien Roussel, y el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, se sumaron al repudio, manifestado en las redes sociales.
Por su parte, el expresidente socialista François Hollande instó a todo el país a mostrar solidaridad con el jefe de Estado, frente a lo que llamó un golpe intolerable a nuestras instituciones.
Videos de aficionados muestran al mandatario cuando se aproximaba a algunas personas situadas detrás de una barrera, y una de ellas le propina la bofetada.
Las fuerzas de seguridad arrestaron al agresor y a otro individuo, sin que abunden los detalles acerca de las motivaciones detrás del ataque.
A juicio de Macron, se trató de un hecho aislado cometido por individuos violentos, que no merece la pena someterlo a debate público.
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