El Ministerio de Recursos Hidráulicos decretó la disposición para las zonas cercanas al embalse Nierji, pues el volumen de llenado subió a cuatro mil 160 metros cúbicos por segundo tras recibir más líquido del río Nenjiang, su principal afluente.
Alertó sobre el desbordamiento en las próximas horas del Nenjiang en su curso medio y bajo, y urgió a las autoridades locales a revisar los diques y tomar las medidas necesarias para minimizar pérdidas humanas y materiales.
El Ministerio también envió tres equipos de expertos a guiar las labores para controlar las inundaciones en la provincia de Heilongjiang y la región autónoma de Mongolia Interior, ubicadas cerca del río.
Con la llegada del período lluvioso el pasado día 1, China permanece atenta a la situación en distintas partes de su territorio que experimentaron aguaceros torrenciales desde mayo.
La preocupación mayor es el río Yangtsé –el más extenso del país y el tercero mayor del mundo- porque sus afluentes están crecidos y muchos se acercan al nivel de peligro.
Es por ello que el Gobierno orientó el alivio en 47 represas cercanas al río Yangtsé y vigilar la capacidad en la presa Tres Gargantas.
China vivió en 2020 una de sus peores temporadas lluviosas por el récord de precipitaciones durante varios días seguidos en el centro, sur y oriente.
Solo de junio a agosto quedó el registro histórico de 753,9 milímetros de lluvias incesantes durante 23 jornadas consecutivas, que además dejaron más de 200 muertos, 63 millones de damnificados y pérdidas directas a la economía por más de 25 mil millones de dólares.
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