En un comunicado, los líderes religiosos exigieron eliminar la medida para que cientos de miles de “civiles inocentes puedan obtener tratamiento médico y suministros básicos”.
La orden de evacuación en apenas 24 horas para 1,1 millones de habitante del enclave solo profundizará la ya horrible catástrofe humanitaria, advirtieron en alusión a la decisión de Israel de expulsar a los habitantes que viven en el norte de la Franja, ante una inminente ofensiva terrestre.
Asimismo, criticaron el corte de los suministros de electricidad, agua, combustible, alimentos y medicinas hacia esa zona.
La ministra palestina de Salud, Mai Al-Kaila, advirtió el jueves sobre el inminente colapso del sector en la Franja de Gaza como consecuencia de la grave escasez de medicamentos, insumos y bolsas de sangre por el bloqueo israelí.
El gran número de heridos supera la capacidad de los hospitales en ese enclave costero, alertó la funcionaria.
Más temprano, el Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC) advirtió que debido a la falta de electricidad, tras el bloqueo israelí, los hospitales corren el riesgo de convertirse en morgues.
“La miseria humana causada por esta escalada es abominable e imploro a las partes que reduzcan el sufrimiento de los civiles”, expresó en un comunicado Fabrizio Carboni, director regional para Medio Oriente Próximo y Medio del ICRC.
En medio de este panorama, la Cancillería palestina acusó a Israel de cometer un genocidio.
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