“Un alto el fuego humanitario contribuiría en gran medida a aliviar el épico sufrimiento humano” en ese territorio, escribió la funcionaria en su cuenta en X (antes Twitter).
Hastings publicó un tuit del responsable de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Martin Griffiths, quien se pronunció en términos similares.
“Lo que el pueblo de Israel, Palestina y la región necesitan –lo que todos necesitamos– es que prevalezcan la cordura y la humanidad, para detener cualquier nuevo descenso en esta calamidad brutal”, afirmó Griffiths.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) alertó este jueves sobre la dramática situación en ese enclave.
Según el Ministerio de Obras Públicas de Gaza, más de 98 mil viviendas fueron destruidas o dañadas, lo que representa el 25 por ciento de todas las residenciales en ese territorio, subrayó.
No obstante, aclaró que esa cifra es una subestimación porque numerosas zonas afectadas, incluidos los barrios de Beit Hanoun y Ash Shuja’iyeh en la ciudad de Gaza, son inaccesibles y los edificios que fueron destruidos allí no están incluidos.
En base a datos de la Organización Mundial de la Salud, OCHA señaló que Israel ejecutó al menos 59 ataques contra el sector, que provocaron 491 muertes y 370 heridos.
Los ataques afectaron a 26 instalaciones sanitarias, incluidos 17 hospitales dañados, y 23 ambulancias, criticó.
Las medidas adoptadas para mantener operativas las salas de urgencias incluyen la suspensión de determinadas cirugías, el trabajo en la oscuridad y la limitación del uso de los ascensores, es posible que pronto se suspendan procedimientos vitales como la esterilización y la diálisis, advirtió.
Al respecto, señaló que hasta el 18 de octubre 170 instalaciones educativas fueron atacadas. Un edificio universitario y siete iglesias resultaron dañados y al menos 11 mezquitas quedaron destruidas, resaltó.
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