En los 100 años el PCCh realizó hazañas como la independencia nacional, la liberación del pueblo, la prosperidad nacional y la felicidad, añadió Zhang.
Esta historia puede dividirse en cuatro etapas: surgimiento en 1921 hasta la victoria de la revolución en 1949; la segunda hasta 1978; la de la revolución y el desarrollo socialista; la tercera, que llega a 2012 con el XVIII Congreso, conocida como de la reforma y apertura; y el inicio del socialismo con peculiaridades chinas, precisó Zhang.
Desde esa fecha comienza la cuarta que marca el impulso del socialismo con peculiaridades chinas a una nueva era, la culminación de la construcción integral de un sociedad modestamente acomodada, y el inicio de la construcción de un país socialista moderno, añadió la encargada de negocios.
En esta etapa China logró una victoria decisiva en la erradicación de la pobreza sacando a casi 99 millones de personas de la misma, y estableció el sistema de seguridad social más grande del mundo, que cubre a mil 300 millones de personas, agregó la diplomática.
Ante la propagación de la Covid-19, el PCCh desplegó una lucha hasta lograr ser el primer país en poner bajo control la pandemia, retomar las actividades económicas y recuperar el crecimiento, señaló.
En la actualidad, dijo, ‘el PCCh, bajo la sabia conducción del compañero Xi Jinping, se ha propuesto como metas hacer realidad la modernización socialista, en la construcción de una comunidad con futuro compartido para la humanidad, y la materialización de la Franja y la Ruta de la Seda’.
Con esta última iniciativa, destacó, China se propone compartir, de manera inclusiva e integral, las oportunidades que genera su desarrollo, enfocándose en la cooperación y la conectividad por las vías terrestre, aérea, marítima y digital.
La historia ha corroborado que, sin el liderazgo del Partido Comunista, y su política de un socialismo con características propias, no habría sido posible una nueva China, concluyó Zhang Yiwen.
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