Un sondeo divulgado por el Canal 12 precisó que la alianza encabezada por el primer ministro ultraderechista Naftali Bennett obtendría en total 63 escaños de los 120 de la Knesset (parlamento nacional).
No obstante, el Likud, dirigido por el exjefe de gobierno Benjamín Netanyahu, lograría 30 asientos y continuaría así como el partido más grande en el legislativo.
Tras 12 años al frente del Ejecutivo, este último fue reemplazado hace un mes por su exaliado Bennett, con quien comparte la misma ideología.
La variopinta alianza gubernamental incluye a agrupaciones de extrema derecha, centro, pacifistas e islamistas, todos unidos por un denominador común: su rechazo a Netanyahu, jefe de la oposición y considerado un halcón por sus duras posturas con respecto a los palestinos.
Según el sondeo, la formación Yesh Atid, dirigida por el canciller Yair Lapid, conquistaría 19 escaños, dos más que en la actualidad, mientras Azul y Blanco (del ministro de Defensa Benny Gantz) y Yisrael Beytenu mantendrían sus ocho y siete curules, respectivamente.
Yamina, fundada por Bennett, y los laboristas ganarían una banca para sumar ocho cada uno, aunque la agrupación pacifista y de izquierda Meretz bajaría de seis a cuatro.
En la oposición el Likud pasaría de 29 a 30 escaños, el ultraortodoxo Shas y la alianza conservadora religiosa Judaísmo Unido de la Torá continuaría con nueve y siete, respectivamente.
También la Lista Árabe Unida mantendría sus seis puestos si hay nuevas elecciones, de acuerdo con la investigación.
Los últimos comicios nacionales se desarrollaron el 13 de junio último, los cuartos en poco más de dos años debido a la inestabilidad política.
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