Las primeras aparecieron en 1962, inspiradas en una alpargata típica japonesa llamada ‘zori’, elaborada con correas de tela y suelas de paja de arroz.
Por lo anterior, las suelas de goma de las Havaianas tienen una textura que reproduce los granos del mencionado cereal, uno de los muchos detalles que la hacen única.
Al principio solo se fabricaban en azul y blanco, pero,debido a un error, en 1969 se vendieron también en verde. Para más sorpresa,la propuesta gustó y fue un éxito, abriendo las posibilidades para una amplia gama de colores como el marrón, el amarillo y el negro.
Resultó tan popular su uso, que durante las décadas de 1970 y 1980 se comercializaron más de 80 millones de pares anuales en el gigante sudamericano.
Para la época, era un huarache dirigido a los trabajadores de la construcción, hasta que la famosa modelo Gisele Bundchen llevó la marca al extranjero.
Historiadores aseguran que llegó a ser una prenda tan imprescindible en la vida de los brasileños, que ya en esa fecha se consideraba como uno de los artículos de la cesta básica de alimentos, al igual que los frijoles y el arroz. Una encuesta reveló que había al menos un par de ellas en los hogares de Río de Janeiro y Sao Paulo.
En 1994 casi todo el país las calzó y en la televisión muchos famosos mostraron jactanciosos sus pies. Fue tanto el furor, que a finales de esa década se crearon las Havaianas Baby para los que apenas habían aprendido a caminar.
Ante el filón de la Copa Mundial de fútbol de 1998, en Francia, se lanzó un nuevo diseño con una pequeña bandera brasileña en la correa, el cual se convirtió en objeto de deseo en el extranjero y motivo de orgullo para los brasileños, quienes aseguran que el cáliz de fútbol no se quedó con ellos (perdieron 0-3 contra los galos en la final), pero las ‘Havaianas Brasil serán nuestras para siempre’.
Cuando llegó el 2000, el calzado pasó a ser ícono nacional y moda foránea. No faltó la publicidad en páginas de las principales revistas y periódicos de todo el orbe, y empezó a venderse en más de 60 países.
Desde 2003, Havaianas participa en los premios Oscar, regalando a cada nominado unas sandalias exclusivas.
Un año después se presentó una edición especial de las chancletas firmadas por el joyero H. Stern, con acabado en oro de 18 quilates y diamantes. áToda una joya!
Símbolo de la alegría de Brasil en cualquier parte del universo, la marca plantó definitivamente su bandera en Estados Unidos en 2007 y ahí comenzó su segunda fase de expansión internacional.
Las Havaianas calzan actualmente los pies de dos de cada tres brasileños, quienes consideran que son las más confortables del mundo.
(Tomado de Orbe)
















