‘El gobierno de reconciliación y unidad nacional desconoce este reporte y lo denuncia como una más en una cadena de agresiones imperiales que ha promovido crímenes de odio, terrorismo y destrucción en la patria de Rubén Darío y Augusto César Sandino’, afirmó la procuradora general de la República, Wendy Carolina Morales.
La funcionaria fijó por videoconferencia la postura de Managua ante el informe presentado por Bachelet sobre la situación de los derechos humanos en Nicaragua, documento marcado por acusaciones de un supuesto deterioro del Estado de Derecho y la adopción de leyes contrarias a la libertad de expresión y participación política.
Morales subrayó en diálogo interactivo de la sesión 46 del Consejo, el repudio absoluto al informe y a su carácter unilateral, parcializado y carente de objetividad.
Este reporte confirma la politización y la manipulación en el tema de los derechos humanos y es parte de la instrumentalización injerencista en los caminos y los procesos de soberanía y dignidad que los pueblos recorremos, advirtió.
La procuradora general nicaragüense recordó que su país ha sido blanco a través de la historia de las pretensiones de dominación de potencias extranjeras, interesadas en su valor estratégico.
En su intervención, Morales repudió la cruzada para descalificar y denigrar a autoridades e instituciones de la nación centroamericana y llamó la atención acerca de la falta de moral y de derecho de los poderosos para juzgar a otros.
La politización y la manipulación de los derechos humanos son inaceptables, al igual que el atrevimiento de potencias imperiales y coloniales a promover reportes que nunca cuestionan sus propias flagrantes y terribles violaciones contra pueblos que han masacrado y saqueado en todos los continentes, sentenció.
Asimismo, defendió en el Consejo el derecho de los Estados a tomar su propio camino de manera soberana y sin vergonzosos tutelajes foráneos.
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