Durante el lanzamiento de la Estrategia Nacional de Derechos Humanos en la Nueva Capital Administrativa, a unos 45 kilómetros de El Cairo, el mandatario afirmó que esta nación logró un progreso notable en ese campo.
Egipto, con una rica herencia religiosa, continúa haciendo esfuerzos incansables para enfatizar los valores de ciudadanía, tolerancia y diálogo, y para combatir la incitación a la violencia y la discriminación, subrayó.
Como ejemplo, el gobernante citó la legalización de unas mil 800 iglesias en el territorio nacional.
Aunque la mayor parte de los egipcios son musulmanes, existe una importante minoría de cristianos coptos en este país.
La estrategia se basa en cuatro ejes principales: los derechos civiles y políticos; económicos, sociales y culturales; de las mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad, y por último educación y desarrollo de capacidades en este tema.
La nueva iniciativa está plasmada en un documento de un centenar de páginas que estipula un conjunto de compromisos gubernamentales para mejorar los derechos socioeconómicos, culturales y políticos en el país durante los próximos cinco años.
Un mejor acceso a oportunidades laborales, educación, atención médica y libertades religiosas se encuentran entre los aspectos más destacados del texto, redactado conjuntamente por funcionarios y figuras de la sociedad civil.
En ese sentido, el canciller Sameh Shoukry destacó que para su redacción se involucró al Consejo Nacional de Derechos Humanos, al parlamento y a diversas organizaciones no gubernamentales.
Los derechos humanos constituyen valores universales, integrados e interdependientes y, por tanto, deben abordarse de manera integral, justa y equitativa, apuntó durante la ceremonia.
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