Durante una reunión con el primer ministro Mostafa Madbouly, varios miembros de gabinete y el jefe de la Autoridad de Ingeniería de las Fuerzas Armadas, general Ihab El Far, el mandatario pasó revista a diversas iniciativas como la construcción de presas y diques para conservar el agua de lluvia
También se abordó la necesidad de adoptar sistemas de riego modernos, así como un proyecto nacional para aumentar la disponibilidad de semillas resistentes a plagas, precisó en un comunicado el portavoz presidencial Bassam Rady.
El ministro de Riego y Recursos Hídricos Mohamed Abdel Ati alertó la pasada semana que el cambio climático amenaza del 12 al 15 por ciento de las tierras fértiles del delta del Nilo, en el norte de Egipto, debido al aumento previsto del nivel del mar y la intrusión de agua salada.
El funcionario destacó el efecto negativo de estos fenómenos en los recursos hídricos, la agricultura, la seguridad alimentaria, la energía y la salud.
Hace un mes, Ati advirtió que Egipto tiene una disponibilidad hídrica de 60 mil millones de metros cúbicos (bmc) anual, pero sus necesidades se sitúan en torno a los 114 bcm.
En este sector nos enfrentamos a múltiples desafíos, pero los más importantes son la superpoblación y los limitados recursos acuíferos disponibles, afirmó entonces.
Como parte de la estrategia nacional, las autoridades construyen en la actualidad 14 plantas desalinizadoras para utilizar el agua de mar.
Con un costo de 618 millones de dólares, las instalaciones tendrán una capacidad total de 476 mil metros cúbicos diarios y están ubicadas en las gobernaciones de Marsa Matrouh, Mar Rojo, Sinaí del Norte, Sinaí del Sur, Port Said, Daqahliya, Suez y Alejandría.
Una vez inauguradas, el número de plantas desalinizadoras en esta nación norafricana mem/rob
















