De acuerdo con el conteo de la Universidad Johns Hopkins, hasta esta tarde se registraban al menos un millón dos mil 498 contagiados en el país, un incremento de medio millón de casos desde el pasado 10 de abril, y más de 57 mil 200 muertes.
Ese hito sombrío ofrece otra señal de cómo el virus ha cambiado la vida en Estados Unidos, al provocar muertes, destruir familias, extenderse a través de plantas de carne, prisiones y hogares de ancianos, obligar a cerrar negocios y escuelas, y provocar que 26 millones de personas perdieran sus empleos en cinco semanas, señaló el diario The New York Times.
Según el periódico, el verdadero número de infecciones es mucho mayor, porque la cifra de un millón no incluye a miles de estadounidenses que contrajeron el coronavirus pero que no fueron examinados, ya sea porque no mostraron síntomas o por una persistente escasez nacional de pruebas.
Algunos investigadores de enfermedades han estimado que la cifra real de contagiados puede ser alrededor de 10 veces el número conocido, y las pruebas preliminares de cuántas personas tienen anticuerpos contra el virus parecen respaldar esa opinión, agregó la publicación.
Con los datos difundidos este martes, aproximadamente una de cada 330 personas en el país ha dado positivo al virus.
Mientras la pandemia ha mostrado signos de retirada en algunos lugares afectados, como Seattle y Nueva Orleans, otras partes del país, incluidas grandes urbes como Chicago y Los Ángeles, continuaron reportando un número persistentemente alto de nuevas infecciones.
De hecho, este lunes se anunciaron más de mil 300 nuevos casos en el condado de Cook, Illinois, al cual pertenece la primera de esas ciudades, y casi mil en el condado de Los Ángeles.
El Times señaló que aunque los centros urbanos del país fueron los más afectados al comienzo de la pandemia, áreas de las zonas rurales ahora están experimentando las tasas de crecimiento más alarmantes, en muchos casos por brotes ocurridos en plantas empacadoras de carne u otros lugares de trabajo.
Tal es el caso del condado de Cass, en Indiana, donde la cantidad de contagiados se incrementó de 52 a mil 25 en 10 días, y en el de Dakota, en Nebraska, donde no se reportaban infectados hasta el 12 de abril, y ahora hay más de 600.
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