Esto significa que, como promedio, a lo largo de esos 12 meses más de 939 mil personas estuvieron sin trabajo, de las cuales 542 mil 081 eran hombres.
No obstante, el mayor incremento del paro se apreció en la fuerza de trabajo femenina, que alcanzó 10,9, mientras la masculina reportó 10,5, y por regiones el desempleo creció a todo lo largo del país.
El INE señaló, además, que los ocupados descendieron 12,3 por ciento en igual período a nivel nacional, con menos personas trabajando en todas las categorías laborales, aunque las mayores caídas correspondieron a los trabajadores por cuenta propia (-20,6 por ciento) y los asalariados formales (-7,0).
Los sectores económicos que más influyeron en la desocupación fueron precisamente los más golpeados por la paralización de actividades a causa de la pandemia de la Covid-19, con fuertes pérdidas de empleos en alojamiento y restaurantes (-33,5 por ciento), construcción (-20,3) y comercio (-13,9).
Las mujeres ocupadas disminuyeron en 14,9 por ciento, debido sobre todo a la pérdida de puestos de trabajo en sectores como comercio y gastronomía, mientras que muchas debieron también abandonar sus puestos para asumir el cuidado de niños y adultos mayores en el medio familiar.
mgt/rc
















