Este domingo, los responsables se reunieron en un hangar de la fuerza aérea en Afisyoni en lo que se consideró una sesión de ‘trabajo preliminar’ en medio de temores de un colapso si las dos partes no logran resolver sus diferencias.
Lo que ocurre en Somalia es una crisis política devenida de retrasos en el desarrollo del calendario electoral, que –según un acuerdo entre todas las partes- definió el fin del mandato del presidente Mohamed Abdulahi Mohamed el pasado 8 de febrero, pacto que se incumplió.
Abdulahi Mohamed abrió el sábado las conversaciones con los cinco presidentes de los estados miembros federales y al gobernador regional de Banaadir.
Al respecto, el ministro de Información, Osman Dubber, calificó el hecho como una acción de ‘rompehielos’, y afirmó que complejos momentos se avecinan para los siete responsables mientras la comunidad internacional presiona para disolver la crisis institucional.
El lado del presidente incluye a Ali Gudlaawe, de la región de HirShabelle, Ahmed Qoorqoor, de Galmudug, y su homólogo del sudoeste, Abdiaziz Lafta Gareen, quienes se se mantienen firmes contra los cambios en el acuerdo del 17 de septiembre de 2020, relativo al proceso electoral y sobre el cual pidieron su implementación expresa.
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