El representante iraní ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Kazem Qaribabadi, confirmó la sustitución de máquinas dañadas con otras más eficientes y rápidas.
De inmediato, explicó, el proceso de reemplazar centrifugadoras IR-1 por otras IR6, propició un aumento de 50 por ciento en la celeridad del proceso con material fisionable.
Qaribabadi anunció que, en respuesta al sabotaje de este domingo, se prevén medidas técnicas de las cuales la OIEA recibirá información en los próximos días.
La responsabilidad de lo ocurrido en Natanz, agregó, recae en el Mossad, servicio israelí de inteligencia, en tanto que Tel Aviv aspira a detener el regreso a la normalidad del Plan Integral de Acción Conjunta o acuerdo nuclear.
El diplomático iraní reveló el envío de una carta al director general del OIEA, Rafael Grossi, en la cual reclama una declaración de condena a la acción terrorista.
Según el canciller de la república islámica, Mohammad Yavad Zarif, el sabotaje consistió en un ataque cibernético del Mossad israelí, al cual calificó de terrorismo nuclear y crimen contra la humanidad.
La acción terrorista se registró un día después de una exhibición por Irán de recientes logros con motivo del Día Nacional de la Tecnología Nuclear, entre ellos la instalación de una cascada de 164 centrifugadoras IR-6 en Natanz.
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