Si bien el alcance del daño causado por la acción sigue sin estar claro, coincidió con negociaciones entre Teherán y potencias mundiales destinadas a buscar el regreso estadounidense a un acuerdo nuclear sellado en 2015.
En respuesta al sabotaje que de acuerdo con las autoridades iraníes urdió Israel, la república islámica comenzó a enriquecer uranio a 60 por ciento de pureza, tres veces más de lo conseguido con anterioridad.
El sabotaje y esa última decisión de Irán avivaron tensiones en Medio Oriente, donde se registra una guerra de bajo perfil entre Teherán y Tel Aviv.
La información propalada por la televisión estatal sobre el autor material del sabotaje eludió cómo el protagonista obtuvo acceso a una de las instalaciones más seguras del país.
Según el reporte, las autoridades realizan acciones para traer de regreso al sospechoso, aunque no dieron detalles de ese procedimiento.
Este sábado continuaron en Viena, Austria, las negociaciones sobre cómo salvar el Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC) o pacto nuclear y en especial lo relacionado con el levantamiento de sanciones norteamericanas contra la república islámica.
Esa última condición es la única que Irán exige para un retorno a lo estipulado en el convenio sellado hace seis años con el grupo 5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China más Alemania).
En mayo de 2018, a instancias del presidente Donald Trump, Washington se apartó de la anuencia y reimpuso medidas coercitivas a fin de doblegar a la nación de los persas.
A la política de Trump llamada de máxima presión, el gobierno respondió con lo que consideraron máxima resistencia y recortaron sus obligaciones nucleares al punto de multiplicar a casi cuatro el límite de enriquecimiento de uranio dispuesto en el PIAC original.
mem/arc
















