Después de un año sin contagios internos, el país reportó dos la semana pasada, mas la cifra creció por días hasta los 26 de ayer miércoles, la mayoría en Vientiane. Por primera vez, los enfermos se contaron con dos dígitos. En un corte por lo sano, el gobierno decidió prohibir las entradas y salidas a la ciudad desde este jueves hasta el 6 de mayo, excepto para el transporte de productos de primera necesidad y otros casos autorizados por circunstancias especiales.
Los capitalinos, además, están obligados a permanecer en casa salvo para atender tareas y necesidades indispensables.
Solo permanecerán abiertos los establecimientos que ofrecen servicios esenciales; las oficinas y centros de trabajo funcionarán con personal mínimo y las reuniones no podrán pasar de 20 personas.
A la fecha, Laos notifica 88 casos de Covid-19, de los cuales 49 están restablecidos, y ninguna muerte.
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