En cualquier caso, rechaza promesas de la eliminación de esas medidas coercitivas estadounidenses que solo aceptará en la práctica, aseguró el vocero de la cancillería iraní, Saeed Khatibzadeh.
Teherán refutará un acuerdo temporal para revivir el PIAC y también comprobará las acciones de Estados Unidos, ratificó el portavoz.
Al igual que el Organismo Internacional de Energía Atómica (AIEA) no acepta declaraciones y exige verificación física y cara a cara, Irán demanda similares condiciones.
Las sanciones impuestas a la república islámica contemplan prohibición de transacciones financieras, de venta de petróleo, de seguros y de transporte, incluidos obstáculos para comprar medicamentos y equipos de combate a la pandemia de la Covid-19.
De acuerdo con el vocero iraní, Irán nunca discutió acuerdo temporal alguno con Washington, sino que enfatizó en su pleno apego a lo sellado en 2015 entre Teherán y el grupo 5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China más Alemania).
El gobierno norteamericano abandonó esa anuencia en mayo de 2018 y reimpuso medidas coercitivas contra la república islámica que quedaron atrás en el convenio multilateral.
En otras palabras, está fuera del pacto y primero debe volver a él con su adhesión a todo lo establecido para que Irán revierta sus decisiones de defensa contra la hostilidad norteña y de Occidente.
Khatibzaded puntualizó que no hay prisa sobre una solución de ese conflicto durante negociaciones con sede en Viena, Austria, pero tampoco desea un alargamiento innecesario de ese diálogo.
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