Afirmó la directiva que su trabajo es llevar a los miembros de la OMC a ocuparse juntos para encontrar una solución pragmática a la desigual distribución de esa medicina hacia los países en vías de desarrollo.
Insistió en que necesitan incrementar la capacidad de producción, porque el 80 por ciento de la fabricación de vacunas se concentra en 10 países, en Norteamérica, Asia meridional y Europa.
Por su parte, la vocera alemana Ulrike Demmer, señaló al respecto que el problema radica en la falta de capacidades productivas y no en la liberalización de patentes.
Dicha declaración es en respuesta a las propuestas de Washington sobre revocar esas patentes sobre las vacunas contra la pandemia.
mem/rfc
















