The Daily Star publicó que Berri suplicó a los responsables de instalar la alineación gubernamental y el sitio Naharnet acompañó esa solicitud con alertas sobre la aproximación del colapso nacional.
La convocatoria del titular del partido Movimiento Amal es la última de una serie de llamamientos locales y extranjeros ante un proceso que sigue en un callejón sin salida, mientras el país se hunde en el abismo, refieren los analistas.
Líbano carece de un gabinete efectivo desde el 10 de agosto de 2020, tras la renuncia del colectivo dirigido por el ahora primer ministro interino, Hassan Diab.
Los rivales políticos en este país ignoraron a países árabes y Estados Unidos, Rusia y Francia, a fin de instalar un ejecutivo con especialistas apolíticos.
Esa formación correría a cargo de promulgar reformas estructurales clave que allanarían ayuda financiera prometida por la comunidad internacional en rescate de la peor crisis en décadas y alejaría una anunciada implosión social muy temida.
‘Es hora de que las facciones rivales se retiren de los techos altos y demandas estrechas por el bien de los libaneses y nominen un gobierno para trabajar y evitar un colapso total’, indicó un comunicado emitido por Amal.
En una alusión al escenario regional, la declaración sugiere acelerar las reformas para apartar a Líbano de los perfiles que se están dibujando en Medio Oriente.
Esa referencia contempla las negociaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos sobre el acuerdo nuclear y las de Arabia Saudita con Irán, cuya amarga lucha por la influencia y supremacía convirtió a la región en una zona volátil.
La apelación de Amal se suma a una similar del Consejo Islámico Superir Chiita de Líbano que demandó un compromiso político para despejar el camino hacia la formación inmediata de un gobierno de rescate.
El presidente Michel Aoun y el primer ministro designado Saad Hariri, los responsables de nominar el gabinete, se niegan a ceder y persiste su desacuerdo en el reparto de las carteras de Justicia e Interior y nombramiento de ministros cristianos.
Líbano va de mal a peor ante anuncios para eliminar subsidios de combustible, trigo y medicamentos, el déficit de generación eléctrica y aunque por ahora parecen disminuir, las consecuencias de la pandemia de la Covid-19.
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