Los encargados de nominar la alineación gubernamental, el presidente de la República, Michel Aoun, y el primer ministro designado Saad Hariri, insisten en tener para sí esos dos puestos.
A partir del desempeño de tales carteras correrá la suerte de quienes a lo largo de las últimas décadas saquearon y malversaron de manera tal que hay una deuda externa de más de 95 mil millones de dólares.
De ahí derivan obstáculos para instalar un ejecutivo capaz de aplicar reformas destinadas a eliminar la corrupción, de la cual vivieron y viven quienes ocupan puestos de relieve en partidos políticos y en el gobierno.
Esa es la percepción popular y de los observadores, en tanto que con un equipo gubernamental transparente y decidido, pararían en la cárcel los culpables que ahora gozan de impunidad.
La víspera, el titular del parlamento Nabih Berri se reunió con Hariri para debatir sobre su propuesta de incrementar a 24 carteras la futura alineación gubernamental y un posterior reparto equitativo entre cristianos y musulmanes chiitas y sunitas.
‘Pero hay dos peros, quién nombrará a dos ministros cristianos y la falta de consenso de Aoun y Hariri sobre los portafolios de Interior y Justicia’, dijo una fuente sin identificar a The Daily Star.
Según trascendidos, la persistencia del primer ministro designado en nombrar al titular de Interior llevó a Aoun a replicar con la nominación del de Justicia.
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