Harris salió cerca de dos horas más tarde de lo previsto debido a un problema técnico con el avión oficial que la obligó a regresar a la base aérea de Andrews apenas unos minutos después del despegue para cambiar de aeronave, informó su portavoz, Symone Sanders.
Finalmente, la nave con la vicepresidenta estadounidense despegó a las 16:27 (hora local) rumbo a Ciudad Guatemala, la primera parada de su viaje.
La número dos de la Casa Blanca prevé reunirse mañana con el presidente Alejandro Giammattei, y el martes se encontrará en México con el mandatario Andrés Manuel López Obrador.
El gobernante estadounidense, Joe Biden, designó a la vicejefa del ejecutivo para dirigir los compromisos diplomáticos con los países del Triángulo Norte y México con el objetivo de frenar el flujo de migrantes en la frontera sur, que en marzo experimentó el mayor número de detenciones en 15 años.
Expertos y funcionarios de la Casa Blanca opinan que el viaje pretende mostrar cómo Estados Unidos no solo busca soluciones rápidas, sino resolver las causas que llevan a miles de personas a huir de la región, algo que hasta ahora ningún gobierno -ni demócratas ni republicanos- han logrado.
De hecho, indica The New York Times, el dinero enviado desde Washington a naciones centroamericanas no resuelve los problemas estructurales de los países del área debido a que empresas estadounidenses lo destinan a salarios, gastos y utilidades, sin prestar ningún servicio, y también por la corrupción.
De acuerdo con analistas, el viaje de Harris pretende principalmente marcar un giro en la actitud de Estados Unidos hacia América Latina después de cuatro años de aplicación de una política migratoria hostil y militarizada bajo el expresidente Donald Trump.
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