El reporte de la financiera indica que el nuevo vaticinio refleja los resultados positivos de la actividad económica, que en el primer trimestre del año progresó 1,2 por ciento.
Asegura que, entre otros factores, la campaña de vacunación contra la Covid-19 y las medidas adoptadas por el Gobierno para preservar empleos ayudaron a impulsar la economía nacional.
Sin embargo, el banco alerta que aún existe mucha incertidumbre sobre el ritmo de crecimiento.
Considera que la crisis del agua presiona la inflación y limita el incremento del PIB.
En mayo pasado el Gobierno federal creó una sala de crisis y comenzó a discutir un plan de acción para preservar el agua en los embalses de las principales centrales hidroeléctricas y evitar así el riesgo de escasez de energía.
Tal situación es consecuencia de la falta de lluvias en regiones en los últimos meses. Según la administración, el volumen de precipitaciones registrado desde octubre es el más bajo de los últimos 91 años.
‘Entre los factores que pueden disminuir la tasa de expansión están: el riesgo de aparición o diseminación de nuevas variantes preocupantes del SARS-CoV-2; la dificultad para obtener insumos y los altos costos en algunas cadenas de producción; y las posibles implicaciones de la crisis del agua’, precisa la financiera.
El Banco Central espera, además, que la inflación se mantenga en 5,8 por ciento, arriba del cinco proyectado para marzo y muy por encima de la meta para este año de 3,75 por ciento.
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