Berri propuso una alineación de 24 ministerios para distribuir a partes iguales entre cristianos, musulmanes chiitas y musulmanes sunitas que rechazan figuras religiosas y políticas.
Según Gebran Bassil, jefe del partido Corriente Patriótica Libre y yerno del primer mandatario libanés, Michel Aoun, ese reparto pone en desventaja a la confesión cristiana.
Empero, el titular parlamentario insiste en que es la única manera de sacar al país de la peor crisis económica y financiera en décadas y que mantendrá su oferta a como dé lugar.
Solo renunciará a su propuesta, dijo, en caso de que surja una mejor y convenza a todos.
‘Cualquier otra iniciativa, añadió, debe allanar el camino a una formación del ejecutivo que aplique reformas y lo integren especialistas sin vínculos con los partidos políticos ni posibilidad de bloqueo para ninguna de las partes’, subrayó.
Al describir la crisis del Líbano como ‘muy difícil’, el presidente dijo que la situación del país ‘no es desesperada y puede repararse’.
Líbano puede salir de la quiebra con sus activos, recursos y potencialidades terrestres y marítimas que, si las utilizamos con adecuación, coadyuvarán a sacarlo de la crisis en tiempo récord, apuntó.
Desde el 10 de agosto de 2020, este país carece de un gabinete efectivo, lo cual agravó a tal punto la situación socioeconómica que más de la mitad de los libaneses vive por debajo del umbral de la pobreza, situado en 3,64 dólares diarios, según el Banco Mundial.
Los dos encargados de formar gobierno, el presidente Michel Aoun y el primer ministro designado Saad Hariri están en desacuerdo con la composición y distribución de los portafolios, en especial sobre los puestos para los cristianos.
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