En nombre de APES, la periodista Angélica Cárcamo expuso el incremento de vulneraciones a la prensa, la falta de acceso a la información pública y la persecución y censura como muestra de la gravedad de la situación.
Serafín Valencia, relator de Libertad de Expresión de APES, afirmó en un foro que el país tiene ‘una administración anti-prensa, que en lugar de fomentar un periodismo libre, ataca y deslegitima’.
En un reciente monitoreo, Valencia identificó obstrucciones para el libre acceso de cobertura de eventos, principalmente los relacionados con la seguridad pública, lo cual estimó que complejiza la realidad para la prensa en el país.
Agregó que APES registró cinco casos de periodistas vigilados y perseguidos por efectivos del Estado, así como la emisión de tres resoluciones que ordenaron a medios de comunicación retirar notas completas de sus plataformas digitales.
El ministro salvadoreño de Seguridad, Gustavo Villatoro, confirmó a inicios de junio que las autoridades dan seguimiento a los periodistas que cubren el hallazgo de un cementerio clandestino en casa de un expolicía en la localidad de Chalchuapa.
‘Hay un manejo irresponsable. Vivimos en libertad de expresión pero todo tiene su límite. Y sí, le estamos dando seguimiento a muchos periodistas que están haciendo una comunicación morbosa con intención de generar apología’, declaró.
Villatoro reiteró este lunes sus críticas contra quienes denominó ‘profetas de la calamidad’, y reivindicó el enfoque ‘responsable’ de la investigación de quien el propio ministro calificara como ‘el sicópata de Chalchuapa’.
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