En ese lapso los arribos desde otros países apenas llegaron a 88 mil 200, mas la inmensa mayoría no venían como vacacionistas, sino que eran técnicos y asesores que regresaban a cumplir contratos, hombres de negocios y diplomáticos.
La entidad hizo notar que si el descenso no fue mayor en términos de porcentaje se debe a que la comparación es con el primer semestre de 2020, cuando ya la pandemia de la Covid-19 hacía estragos sobre el sector turístico.
Las medidas para contener la enfermedad, en especial el cierre de las fronteras nacionales, siguen afectando tremendamente a la industria del ocio.
Así, la reducción del número de excursionistas procedentes de Asia fue del 97,2 por ciento; de Europa y América, 99 por ciento interanual; de Oceanía 99,4 por ciento; y África 94,5 por ciento.
En un intento por reanimar al sector, el Gobierno planea recibir visitantes foráneos con ‘pasaportes de vacunas’ en algunos centros turísticos capaces de controlar la transmisión de la Covid-19, empezando por la sureña isla de Phu Quoc, cuya población deberá ser inmunizada antes.
La admisibilidad de los viajeros también dependerá de la situación epidemiológica en las naciones de donde proceden.
El turismo es el sector más golpeado por el coronavirus SARS-CoV-2 en Vietnam: en 2020 los arribos apenas llegaron a 3,8 millones, 78,7 por ciento menos que en 2019, y las pérdidas por ese concepto rondaron los 23 mil millones de dólares.
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