El empleo de esos medios permite mantener un equilibrio favorable en los agroecosistemas, precisó Yordano Alambares,experto en Política de Protección de Plantas, de la Dirección de Sanidad Vegetal del Ministerio de la Agricultura.
En conversación con Prensa Latina el especialista señaló, además, que los agentes de control biológicos se dividen en varios grupos, tales como: hongos entomopatógenos, hongos antagonistas, bacterias entomopatógenas, virus, nematodos entomopatógenos, parasitoides y depredadores.
Mencionó entre las ventajas de la producción y uso de esos medios, el que constituyen organismos naturales que no son dañinos al medio ambiente.
Igualmente, reducen significativamente la utilización indiscriminada de productos químicos y ,a su vez, la de cargas tóxicas.
Asimismo, coadyuvan al control de una amplia gama de plagas en diferentes cultivos agrícolas.
Alambares resaltó en ese sentido que el empleo de esos medios proporciona soberanía e inocuidad alimentaria, pues se obtienen cultivos sanos, libres de químicos.
Por ello-agregó- se consideran productos orgánicos, los cuales tienen un mayor precio en el mercado internacional.
También son de producción nacional, por lo que contribuyen a la sustitución de importaciones de productos químicos que presentan la misma acción de varios agentes de control biológicos.
Esta actividad desempeña un papel importante en el manejo integrado de las plagas y de respuesta al déficit de plaguicidas químicos, que Cuba no puede adquirir fundamentalmente por el bloqueo económico, comercial y financiero al que la somete el Gobierno de Estados Unidos, subrayó el especialista.
El incremento de la producción de alimentos- al que coadyuva el control de las plagas que atacan los cultivos-, es hoy uno de los objetivos a los que se concede mayor prioridad en esta isla.
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