En un informe al respecto, Pedro Silerio García, presidente de la Confederación Nacional Campesina en Durango (CNC), dijo que al menos ya los meses de junio y julio están dejando agua al estado, pero los daños ocasionados por la sequía son muy fuertes en el sector y las pérdidas multimillonarias.
Advirtió que todavía no se pueden echar las campanas al vuelo, pues el pasto apenas está brotando y la situación de emergencia no ha terminado.
Pero aseguró que no se puede hablar ya de este número de animales muertos porque el balance no ha concluido y falta el efecto en otros tipos de ganado.
Por lo pronto las lluvias se han dejado sentir sobre todo en el centro del estado y la zona serrana y de las 10 presas más importantes del estado, ya tres de ellas vierten aguas, al sobrepasar sus capacidades.
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