‘La reunión con Aoun fue importante, con avances lentos, pero primó la decisión de instalar un ejecutivo’, dijo.
Miqati rechazó comentarios sobre su dimisión, aunque comentó que si hay un callejón sin salida, lo dirá a los libaneses.
Líbano carece de una alineación gubernamental efectiva desde el 10 de agosto de 2020 y por el proceso de nominarla pasaron sin éxito Mohammad Adid y Saad Hariri.
En menos de una semana, cinco contactos registraron Miqati y Aoun, pero hasta ahora no solucionaron la distribución de los Ministerios de Interior, Defensa, Finanzas y Relaciones Exteriores.
La próxima versión del gabinete libanés incluirá 24 carteras con figuras sin afiliación a partidos políticos, pero sí a su origen religioso como establece la Constitución.
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