Mikati se refirió a esa emergencia durante una alocución motivada en la explosión de un camión cisterna cargado de gasolina que dejó un saldo de 28 muertos y decenas de heridos.
‘La triste noche de Akkar ensangrentó nuestros corazones con las víctimas de codiciosos que explotaron la crisis del combustible’, expresó en una declaración.
Lo que sucedió, agregó, debe tocar la conciencia de todos para cooperar en la salvación de los libaneses.
‘Estamos decididos a continuar nuestro arduo trabajo para que Akkar no siga siendo una presa de los especuladores y los ambiciosos’, apuntó.
Miles de litros de combustible mal habidos explotaron en la aldea de Tleil, en Akkar, para esparcir más dolor en el país con costas al mar Mediterráneo oriental.
Esa localidad radica a solo cuatro kilómetros de Siria y se convirtió en depósito ilegal de hidrocarburos para contrabandear hacia el vecino país, donde los precios son mucho más altos.
Un militar sin identificar por el sitio Naharnet dijo que la detonación acaeció, tras el decomiso de 60 mil litros de gasolina que trataba de distribuir entre los residentes de la zona.
Rumores no confirmados precisan que el hijo del dueño del terreno donde aconteció la tragedia disparó contra el tanque de combustible y causò la detonación.
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